El lugar tiene una decoración austera y un servicio atento. Acorde a los tiempos que corren. Además cuenta con una barra con banquetas que parecen incómodas pero para comer e irse son una buena opción, si abren al mediodía será un golazo eso.
Comi
- Hamburguesa con cheddar, cebolla, mostaza, mayo + alguna cosa más. Venía con papas y una mayo con picante. (La hamburguesa era smash muy bien lograda, sabor uniforme, las papas estaban fofas 😢)
- Pizza cacio e pepe (Gran pizza bianca, masa fina, más crocante que una napolitana. Muy buen sabor de la salsa con queso y pimienta)
- Albondigas con tomate y ricotta (Apelmazadas y la salsa un poco aguada, la ricotta muy rica)
- Postre el capricho (no me gustó nada, tenía una bocha de helado de vainilla, dos panes medio tostados en manteca con azucar duros y salsa de chocolate y toffee. Cada una de las partes estaba bien pero no combinaban)
Volvería a comer más pizza y probar la pasta