El espacio es muy lindo, la atención fue correcta y atenta a los detalles. La carta de vinos tiene variedad y cantidad.
Comi
- buñuelos que venían con una salsa medio cremosa (los mismos que hacía en casa parra, muy bien logrados, me gustaría que la salsa estuviera aparte para que se mantengan crocantes)
- Cordon bleu con batatas fritas (era una milanesa con jamón y queso arriba en vez de adentro, el queso era más tipo una salsa de queso. Las batatas fritas muy buenas, con una salsa con mostaza y mayonesa encima para cortar un poco el dulce)
- Pan chato relleno de queso brie (tenía una salsa dulce encima, un plato aburrido porque el brie no funcionaba bien derretido y demasiado dulce arriba)
- repollo a la parrilla con puré de porotos Pallares (el repollo debería haber estado un poco más cocido, tenía una salsa entre las capas del repollo con buena acidez. Lo mejor sería una vez que te traen el plato cortar el repollo y mezclarlo con la salsa y el puré)
En general me gustó, volvería. Quizás es un poco mala la relación precio calidad.